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17/09/2012 - 20:34
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El nuevo cdigo de faltas

por: Mario Ferreira

El gobierno anunci das pasados el envo al Parlamento de un nuevo cdigo de faltas con el objetivo de actualizar las conductas que deben ser objeto de sancin y para que vuelvan a aplicarse efectivamente las sanciones correspondientes.
Es una iniciativa totalmente compartible. Hace unos meses, a raz de ciertos episodios ocurridos en pocos das, sealbamos que la aplicacin de la normativa referida a las faltas es un componente indispensable para la recuperacin de la calidad de vida de nuestra convivencia ciudadana.
Desde hace aos y en forma paralela al aumento de la delincuencia, se fue dejando de lado la aplicacin de la normativa referida a las faltas. Quizs por el desborde que supuso el aumento de los delitos y de la violencia, quizs porque el cambio de las pautas culturales de los nuevos tiempos generaron cierto aflojamiento en los controles sociales.
Lo cierto es que la prdida de tonicidad en la sancin de las faltas se ha convertido en un componente que retroalimenta la sensacin de crisis social y de inseguridad pblica.
Justamente el rgimen de faltas ocupa un lugar relevante para favorecer la calidad de la convivencia social. Existe un conjunto bastante numeroso de conductas que, sin llegar a configurar un tipo delictivo, sin embargo suponen una afectacin de las reglas de convivencia diaria. Los insultos en pblico, hacer las necesidades en la calle, pintarrajear o arruinar monumentos o paseos pblicos, presionar a los ciudadanos para obtener una limosna son algunos ejemplos de conductas que degradan la convivencia social sin que lleguen al nivel de gravedad que supone una conducta delictiva.
Es por eso que se requiere de un ordenamiento jurdico que ocupe ese espacio intermedio. La recuperacin del control del Estado sobre las conductas que configuran faltas hace a la calidad de la convivencia social.
Por supuesto que no alcanza con esta medida para mejorar las condiciones de la seguridad pblica de nuestro pas; pero es un paso en la direccin correcta.
Es fundamental que el Poder Judicial acompae con decisin esta iniciativa; es muy importante que todos los actores involucrados, los legisladores, la polica y los jueces entiendan la importancia de recuperar esta lnea de actuacin de las polticas pblicas.
Por lo tanto, es fundamental que esta propuesta tenga un rpido procesamiento legislativo y que, luego, la polica persiga las conductas tipificadas en la normativa propuesta y los jueces apliquen las penas correspondientes.
Compartimos la idea de que buena parte de las penas consistan en medidas alternativas y que se promueva la importancia de realizar tareas comunitarias por parte de los infractores; pero tambin deben permanecer las sanciones econmicas como forma de complementar las acciones reparatorias por parte de quienes cometen las conductas impropias.
Es clave que aceptemos que el camino para superar la actual crisis de seguridad requiere de un fuerte esfuerzo de recuperacin del ejercicio de la autoridad y de que existan lmites claros y firmes ante las conductas de aquellos ciudadanos que afectan la convivencia social y la calidad de nuestra vida cotidiana. No alcanza con ejercer la autoridad, pero no existe solucin sin que se restaure la idea de un control efectivo de la vida pblica en sociedad.


Cantidad de comentarios: 4

20/09/2012 - 01:11

Carlos:

Antes la "pena" por los delitos era una palmadita en la cola, ahora con el paquete de medidas........ son dos palmaditas......... 12 meses mnimo de condena......... pero entonces ah se puede aplicar el dichoso 50% de reduccin y salir en 6 meses? Como sea los tiempos de reclusin que se manejan son ridculamente bajos, no hay manera de que un homicida, violador, rapiero, y joyitas similares, los vayan a arreglar en esos perodos de tiempo, menos an con la total incompetencia del INAU a la hora de desarrollar esa tarea.


25/09/2012 - 10:11

Javier:

El castigo para el que delinque (aunque el delito sea mnimo) es necesario no solo para la posible rehabilitacin, sino por la idea de justicia que tiene el ser humano. Si no se apacigua al que sufri un delito castigando al delincuente, el ser humano tiene tendencias revanchistas, de justicia propia, de que tiene menos derechos, o incluso puede verse incentivado l mismo a delinquir ante la vista de que el delito no se castiga.


30/09/2012 - 12:37

Emilio:

Capaz que soy un viejo verde de mente pero en mis epocas eramos menos pelotudos en general. Es decir si haces una estadstica en general ahora son ms pelotudos, aunque saben usar iphones y pcs y todo eso. Mir que yo haca mis pelotudeces tena una familia disfuncional (hecha mierda) con la que me cri, y sin embargo tena los objetivos claros, era responsable en general y no andaba perdido ni llorando "no s que hacer " y consideraba el esfuerzo y la dedicacin y perseverancia como valores bsico para progresar en todo (ahora de grande se que no es as que es todo joda), pero si no tenes esos valores al menos de joven, toda la sociedad se va al carajo, porque todos quieren hacer la jodita y alguien tiene que soportar el peso de los hacen la jodita


17/10/2012 - 11:58

Laura:

Todo muy lindo, pero estas cosas despus... quien las hace cumplir?... quien vigila que estas cosas no ocurran?



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